El Juli triunfa en Santarem I MUNDOTOROlinea-punteada-firma1

FRANCISCO MORGADO > Santaremlinea-pie-fotos-noticias

Hay toreros así, pero El Juli está a una distancia muy grande de los demás. Figura del toreo, torero de toreros, lo llamaron en Santarém para torear dos Garcigrande con grandes esperanzas de que embistieran. Pero la realidad fue diferente. Su primero llegó a la muleta con medias embestidas y con justeza de fuerzas. Todos pensaron que no había faena. Todos, exceptuando El Juli, que sin brusquedad le abrió los caminos, lo afianzó, lo enseñó cómo seguir la muleta, sin desistir en el empeño, como compete a un lidiador. El toro fue agradecido y rompió a más y a seguir con el hocico por los suelos, alargando sus acometidas, mientras El Juli se emborrachaba de toreo. La plaza rugió, se puso en pie y rompió con sus manos a aplaudir.

Su segundo, para no dar descanso al torero, se presentó huido de capotes, parándose en tablas, saliéndose de las suertes y marcando como manso incorregible. Pues, una vez más, el inventor de faenas se fue a por él, buscó terrenos variados, no se cansó de luchar y en terrenos de chiqueros, se apoderó de su enemigo robándole algunas series por la derecha, que fueran de milagro por el empaque, por la dimensión que Juli mostró como profesional honrado, devolviendo a cada uno el importe de su entrada pagado en emoción, alegría y entrega. El Juli se despidió de Santarém con gritos unánimes de ¡Torero, Torero! y con una sonrisa de satisfacción en su rostro de esfuerzo, pero feliz. Hay toreros así y por eso son figuras incontestables del toreo.

Morante de La Puebla no encontró felicidad esta tarde. Dos ejemplares de Cuvillo le salieron a contraestilo y sin opciones para el concepto del torero de La Puebla. Detalles y pellizcos de su genial toreo con los capotes y media docena de pases de muleta aislados, fue lo que quedó de la tarde.

Diego Ventura domina ya todo el ambiente que envuelve el toreo a caballo en Portugal y sabe ya de las preferencias de los aficionados lusos. Toreo de frente, cites largos y embroques ajustados. Fue lo que hizo con brillantez con el que abrió plaza, un ejemplar de Maria Guiomar Moura que le sirvió para un sonoro triunfo. Pero yo me quedo con la lidia hecha al difícil cuarto de la tarde, de la misma ganadería, un toro que se huía de las suertes, quería terrenos de tablas y apretaba fuerte para dentro. Pues fue en terrenos de chiqueros donde él, con su caballo Sueño recibieron, en tablas, las embestidas violentas del toro, en terrenos por donde era casi imposible pasar. Ventura arriesgó con moneda al aire y ganó con mérito la lucha. Terminó con un par a dos manos, librándose de los arreones a lo caballos y dejó la arena con una ovación inmensa y ampliamente justificada.

Los dos toros de a caballo fueran pegados por los Forcados de Santarém, con eficacia.

Hierro de Garcigrande - España Plaza de toros de Santarem. Toros de Maria Guiomar Moura, para rejones, bien presentados y de juego irregular. Dos toros de Cuvillo, con pocas opciones para Morante. Otros dos de Garcigrande, uno de menos a más y otro mansurrón. Hierro de Núñez del Cuvillo - España
Diego Ventura, vuelta y vuelta con ovación fuerte;
Morante de la Puebla, silencio en ambos;
El Juli, vuelta con saludos en los medios y vuelta apoteósica en su segundo.